Artroscopia

TRAUMATOLOGÍA & ORTOPEDIA

_

Artroscopia

Existen diversas técnicas a la hora de realizar las operaciones quirúrgicas que son relativamente modernas. Entre ellas encontramos las llamadas “técnicas de mínima invasión”, que son las que permiten realizar operaciones complejas y que suelen realizarse mediante cirugía abierta, a través de métodos que producen menos daños en los tejidos, favoreciendo la recuperación del paciente.


La artroscopia permite observar la articulación por dentro y realizar pequeñas cirugías o extirpaciones. Suele ser realizada bajo anestesia regional o general y puede ser con fines terapéuticos, corregir alguna afección, o de forma diagnóstica, para conocer posibles daños. La operación por artroscopia consiste en la realización de 2 o 3 incisiones alrededor de la articulación dañada, suele ser la rodilla o el hombro, de entre 2 y 4 cm aproximadamente.


Por una de estas incisiones, el médico introduce una solución salina que le permite observar la cavidad articular de forma más clara, así como eliminar líquidos turbios que pudiera haber en ella. A través de otra de las incisiones, el médico introducirá el artroscopio, consistente en un tubo estrecho con una cámara y una luz en el extremo distal, conectada mediante fibra óptica a un monitor, el cual permitirá al cirujano observar el interior y poder realizar la operación.


El resto de incisiones son utilizadas para introducir los instrumentos quirúrgicos necesarios para el procedimiento. Una vez ha concluido, se extraen tanto los instrumentos como la solución salina del interior de la articulación, se suturan las incisiones y se procede a colocar un vendaje en la zona. Usted debería poder regresar a la mayoría de sus actividades físicas después de 6 a 8 semanas, o a veces mucho antes. Las actividades de más alto impacto deben evitarse durante un tiempo más largo. Usted necesitará hablar con su médico antes de retomar actividades físicas intensas. Si su trabajo implica tareas pesadas, puede pasar más tiempo antes que usted pueda volver a su trabajo. Discuta con su médico cuándo es razonable y seguro que usted vuelva a trabajar.

 

El resultado final de su cirugía probablemente será determinado por el grado de daño en su rodilla. Por ejemplo, si el cartílago articular en su rodilla se ha desgastado completamente, entonces la recuperación completa puede que no sea posible. Usted podría necesitar cambiar su estilo de vida. Esto puede significar limitar sus actividades y buscar alternativas de ejercicios de bajo impacto.